La Casa Blanca ha logrado el alineamiento regional que necesita para sus grandes disputas, tanto ideológicas como geopolíticas, con un creciente riesgo de involucrarnos materialmente en esos objetivos: el afianzamiento de la ola reaccionaria político-ideológica que sostenga una nueva modalidad de acumulación capitalista y la correlación de fuerza para el enfrentamiento vital con el proyecto chino.
En el caso de Brasil, las campañas de información impulsadas desde Estados Unidos se presentan como parte de un enfoque sistémico y estructurado, orientado a expandir la influencia de Washington en América Latina. A través de medios de comunicación masivos y redes sociales, se busca configurar un entorno político y social favorable a sus intereses en los países donde interviene.
América Latina se encuentra ante una disyuntiva histórica: sucumbir al retorno del Virreinato o reafirmar su destino soberano en el marco del mundo multipolar que ya se abre paso.
Al escenario de una posible prisión de Bolsonaro por el crimen de apropiación indebida de bienes del Estado, hay que sumarle el reciente fallo de inelegibilidad por ocho años decretado por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Luego de la derrota presidencial, el bolsonarismo ha actuado con diversas líneas de acción, no necesariamente coordinadas ni vistas como complementarias, es decir, se aprecia un vacío estratégico y táctico global en su sector.
Con una votación trea a dos el Supremo Tribunal de Brasil negó la libertad provisional a Lula Da Silva, la cual había sido solicitada por los abogados del expresidente
La presidenta del Partido de los Trabajadores de (PT), Gleisi Hoffmann, destacó que el líder de la izquierda es el primer peso político en el país suramericano desde la Constitución brasileña de 1988