Un informe del Pentágono que se hizo público el pasado lunes 14 de septiembre reconoce que Irán destruyó cientos de edificios en bases estadounidenses en Asia Occidental. Por primera vez la administración estadounidense acepta que los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de instalaciones en sus bases en Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania.