Luego de años desprestigiando la labor de sus brigadistas transitorios, labor catalogada como de "alto riesgo" en la gran mayoría de países, la Dirección Ejecutiva de Conaf evidenció una vez más una actitud arrogante y poco democrática para con los miembros del Sindicato, resultando el quiebre de la mesa de negociación que ambas partes llevaban adelante, situación ante la que los brigadistas anuncian movilizaciones en caso de no ser escuchados.