En los últimos cuatro años las donaciones deportivas, reguladas por la Ley del Deporte, han sumado sobre $58 mil millones. Pero más del 60% de estos recursos lo capturan “agencias” que “venden” a empresas eventos con rebaja de impuestos, lo que impide que este dinero llegue a quienes más lo necesitan: clubes y federaciones sin fines de lucro. Este lucrativo modelo de negocios también beneficia a sociedades del fútbol profesional y entidades que actúan con la Caja de Compensación La Araucana y la Cámara Chilena de la Construcción.