El proyecto impulsado por el Gobierno contempla la tala de más de 700 alerces al interior de una reserva natural, una de las especies arbóreas más longevas del mundo que solo crece en Chile y Argentina. Si bien las autoridades aseguran que la ruta tendría fines turísticos y de conectividad, las comunidades sostienen que en la práctica se buscaría facilitar el tránsito de camiones pertenecientes a la industria forestal.