Publicación también enfatizó que los presuntos traficantes "no representan una amenaza inminente de ataque contra EEUU y no se encuentran, como ha intentado argumentar la administración Trump, en un 'conflicto armado' con EEUU", por lo que, "dado que no existe una guerra legítima entre ambos bandos, matar a cualquiera de los hombres en las embarcaciones equivale a asesinato", señaló Todd Huntley, exabogado militar de las fuerzas de Operaciones Especiales de EEUU.