"Del profesorado ha existido siempre la voluntad y el espíritu de diálogo, como una manera de llegar a acuerdos, considerando estos actos radicales, como lo es el cese de actividades y la no realización de clases, como último recurso para hacer visibles nuestras demandas, sin embargo, Fundación Boston Educa nos ha cerrado todas las puertas, dificultando toda posibilidad de comunicación", señalaron los trabajadores.