Reportaje en programa de televisión develó millonarias inversiones del Partido Socialista en empresas como SQM, concesionarias de autopistas además de empresas sanitarias y eléctricas. A pesar de la gravedad de las acusaciones, la tienda oficialista se rehusó a realizar declaraciones en el Congreso Nacional, no así los representantes del resto de los partidos presentes en la sede del poder legislativo.