En el texto, Piñera asegura que la acusación «es una ostensible maniobra político-electoral, que toma como base suposiciones, atribuye intencionalidades, confunde fechas y distorsiona reglas claras y precisas de nuestro ordenamiento jurídico (...) Las acusaciones son manifiestamente falsas, mañosamente relatadas y atribuyéndole intenciones en meras suposiciones».