uando Camilo Escalona intentó ningunear a Marco Enríquez-Ominami tratándolo como Marquito, dejó en evidencia dos de las causas por las que ha ido prendiendo la candidatura presidencial del díscolo diputado socialista: El desprecio olímpico de los dirigentes políticos por el aporte que puedan hacer los jóvenes y el maltrato burlón y gratuito a quienes tengan […]