La investigación ha demostrado que Bentz, Jack Conger, James Feigem y Ryan Lochte estuvieron en una fiesta acompañados por tres mujeres y que, cuando regresaban a la Villa Olímpica, pararon en una gasolinera próxima, en Barra de Tijuca, y provocaron destrozos y un enfrentamiento con los empleados y guardias de seguridad.