Una niña de 9 años del noroeste de Pakistán, Nabila Rehman, fue herida en un ataque con aviones no tripulados estadounidenses en la localidad de Ghundi Kala. “Antes no temía a los drones, pero ahora, cuando los veo sobrevolar, me pregunto: ¿seré la próxima víctima?”, afirmó ante el Congreso de Estados Unidos. Su hermano, de 13 años, resultó herido, y su abuela, de 68, murió con el cuerpo destrozado por el impacto de un misil.