"Aunque la demanda por verdad y justicia comenzó en el mismo año 1973, y ha continuado en forma ininterrumpida hasta hoy, ella constituye una deuda pendiente del Estado de Chile", dice la propuesta de Londres 38, espacio de memorias, en su convocatoria a concordar en un "Compromiso por la verdad y la justicia", que permita poner freno a la impunidad, establecer más justicia y profundizar la democracia.