EcoWatch estima que unos 700.000 visones y 110.000 zorros son asesinados cada año en estos centros de crueldad. Gracias a un acuerdo entre el partido conservador de la primera ministra, Erna Solberg, y el partido Liberal anti-pieles, los agricultores deberán desmantelar sus negocios antes de una fecha límite, que será en 2024.