La influencia ideológica y militar de los Estados Unidos, en la medida que se siga incrementando, podría suponer que en un futuro próximo los militares argentinos vuelvan a participar en acciones represivas contra la población argentina que se encuentre movilizada por reivindicaciones sociales.
En tres casos los condenados son carabineros, en un caso son gendarmes, en uno un militar, y en otro un funcionario del personal de salud de un hospital público.
América Latina como tal sigue peligrosamente a la intemperie frente a los desafíos mundiales. Hoy día los esfuerzos y liderazgos son individuales, no se aprecia un relato ni intereses comunes por los cuales movilizarse, solo queda la retórica del discurso presidencial.
Nada puede ser más contrario al legado de Douglas Tompkins -y es inaceptable- que Fundación Rewilding Chile y Ruta de los Parques de la Patagonia Chilena, se financie gracias a una negociación corrupta y se concrete por una traición de ese calibre.
Políticos como Biden, Macron, Scholz, Borrell, Keir Starmer son aquellos que, bajo la idea de mantener una hegemonía a la baja, han establecido una política de máxima presión, de cerco contra Rusia, que resulta inaceptable.
Las mujeres cuidadoras enfrentan una demanda que no cesa, tanto física como emocional, lo que provoca lo que conocemos como “carga de quien cuida”, un desgaste crónico con consecuencias graves para la salud física y mental.
Lo que no entienden algunos analistas es que en Chile la situación de inequidad e injusticia es tan grave como en el mundo. Según la organización TECHO, 114 mil familias viven en unos 1.432 campamentos o asentamientos ilegales. El propio Ministerio de Vivienda y Urbanismo reconoce un déficit de 552 mil viviendas.
No es que Musk haya hecho algo revolucionario, más bien todo lo contrario: ha evidenciado que la política no es más que un teatro. Los gobiernos son un decorado; los titiriteros, como Musk, manejan el espectáculo con una precisión que los votos nunca alcanzarán.
Ha llegado la hora para que el Estado chileno actúe como un solo ente público bien coordinado, pues la seguridad de las obras públicas, financiadas con el dinero de todos los contribuyentes, no puede depender de las interpretaciones aisladas de cada institución.