Reporte del canal DW plantea que la doble función del Presidente como beneficiario de las criptomonedas y responsable político, "socava la confianza pública y difumina la línea entre la gobernanza y el enriquecimiento personal". En tanto, Ross Delston, abogado y perito, cree que las empresas de criptomonedas podrían ofrecer a "actores sin escrúpulos" la oportunidad de comprar influencia con Trump, simplemente invirtiendo en sus monedas digitales.