La obra es un clásico del siglo 20 que deja entrever la crisis de los ideales y la transformación de nuevas formas de opresión. En esta versión, dirigida por Cristian Keim, el montaje se contextualiza en nuestro país: "Conecta con el Chile contemporáneo a propósito de la búsqueda de sentido, algo que parece haberse perdido en este tiempo", señala el director.