A más de 1,5 °C de calentamiento, el planeta se arriesga a cruzar puntos de no retorno, como el colapso de las capas de hielo, el deshielo del permafrost y la alteración de corrientes oceánicas vitales. Asimismo, se intensificarían las sequías prolongadas, las lluvias torrenciales y las olas de calor, afectando severamente la seguridad alimentaria y la disponibilidad de agua, y generando una pérdida catastrófica de especies animales y vegetales tanto terrestres como marinas.