Para el académico Ignacio Ibarra, quien lideró la investigación, estos resultados permiten avanzar en la comprensión de la inestabilidad de laderas, un fenómeno clave tanto en contextos naturales como urbanos: "Contar con datos de alta resolución en el tiempo y el espacio abre nuevas posibilidades para anticipar zonas de amenaza y riesgo, y entender mejor cómo podrían evolucionar estos procesos en escenarios de cambio climático", explicó el profesor de la U. de Chile.