La cuestión esencial fue la prórroga del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación (que cumplió 25 años de su firma), que contiene asuntos esenciales, especialmente en el campo político. En la declaración conjunta se condenan las políticas hegemónicas que obstaculizan la construcción de un mundo multipolar, reiterando su firme oposición al “hegemonismo”, “unilateralismo” y al “retorno a un mundo donde solo rige la ley del más fuerte”.