En su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, el Banco Central planteó que en apenas tres meses, el escenario económico de Chile se debilitó debido a los efectos de la desaceleración de la demanda interna, la menor producción minera, la caída de la inversión, el deterioro del empleo, el incremento en el precio de los combustibles y el debilitamiento del consumo privado, entre otros factores