Cada año, en el mundo, millones de personas mueren por esta causa: "Las partículas MP2,5 son microscópicas, pero altamente peligrosas. Entran a nuestros pulmones, pasan al torrente sanguíneo y están relacionadas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer", recordó la Seremi de Medioambiente de la Región de O'Higgins, Giovanna Amaya.