China y Rusia están en la dirección correcta, eso lo sabe Estados Unidos y de ahí su empeño en desestabilizar económica y militarmente a ambas naciones, en una conducta que lo conduce a su propio fin.
Calificar de «conflicto interimperialista» a la guerra defensiva rusa contra la OTAN en Ucrania, sin conectarla con la resistencia palestina y con el resto de guerras que azotan al mundo, es muestra de ignorancia supina, como mínimo.
Mientras el marxismo más internacionalista y libertario siempre tendió puentes hacia el anarquismo, ha sido el marxismo autoritario el que se ha prestado para coqueteos o confusiones con el nacionalismo y el fascismo.
Las guerras injustas necesitan mentiras que sostengan los fanatismos sumisos al amo, y el amo no es otro que la imagen del capital como un fetiche todopoderoso e impredecible, introyectada en la estructura psíquica.
Al contrario de lo que se suele pensar, que se inspira exclusivamente en el fundamentalismo religioso, Daesh es ante todo un grupo de pistoleros a sueldo.
¿Podrá China lograr su objetivo de crecimiento para este año y alcanzar los objetivos a más largo plazo durante los próximos diez años, llevando a casi 1.400 millones de personas a niveles de vida que sólo disfrutan un pequeño grupo de naciones en Europa, América del Norte y del Este de Asia?
Entrevista a Alfonso Insuasty Rodríguez, del grupo Kavilando, uno de los organizadores del congreso «Neutralidad. Una estrategia para la estabilización mundial», que se realizará entre el 4 y 7 de abril próximo en Bogotá, Colombia.
Discurso de Vladímir Putin ante la Asamblea Federal de Rusia. La ceremonia tuvo lugar en Gostiny Dvor, Moscú, el pasado 29 de febrero. En su mensaje, el Presidente de la Federación Rusa esbozó su programa de gobierno para el período 2024-2030.