“Estamos convencidos de que el autoritarismo religioso va contra el interés de nuestras tradiciones espirituales, porque la espiritualidad auténtica florece en la libertad y se beneficia de la diversidad y el diálogo, de este modo, rechazamos la utilización de la religión por parte del conservadurismo autoritario, que quiere servirse de ella para imponer sus valores y sus ideas en desmedro de la libertad espiritual de cada persona”