Unos 750 habitantes de la zona de seguridad en un radio de 2,5 kilómetros fueron conminados a salir de sus domicilios durante la operación de gran riesgo que puede prolongarse cinco días.
El ministro de Salud yemení, Taha al Mutawakel, denunció que la masacre pone de manifiesto la total indiferencia de la coalición liderada por los saudíes hacia los tratados y leyes internacionales