Cuestionaron la prohibición total a la intervención de los glaciares, ya que “un bloqueo a priori y a todo evento, sin permitir que se evalúen los aportes de un glaciar y los impactos que una actividad productiva pueda tener en esos aportes”. Tampoco concuerdan con la aplicación de la nueva regulación a actividades con autorización vigente y que hoy estén interviniendo glaciares, el ambiente periglaciar o el permafrost, según los casos establecidos en el proyecto.