Cada año, en este territorio costero de la Región de Antofagasta, se levantan una serie de denuncias por los severos efectos de contaminación generado por actividades industriales, cuyas descargas, desechos y emisiones, han provocado una verdadera “zona de sacrificio”, situación que incluso, ha sido motivo de atención de organismos internacionales de derechos humanos