Los venezolanos determinarán su camino sin interferencias extranjeras, ni de derecha ni de izquierda. La solidaridad requiere esfuerzos para acompañar y elevar, no para imponer. Los internacionales que viven en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido deben centrar principalmente su atención en nuestros propios imperialistas. Todas las demás contradicciones son secundarias.