El documento establece que se ha producido "un elevado número de violaciones graves a los Derechos Humanos", un uso "innecesario y desproporcionado" de armas contra protestantes pacíficos y se habla de dos posibles "ejecuciones extrajudiciales".
Son parientes de violadores de los Derechos Humanos que, al alero de sus pares argentinos, se han organizado y comenzado a visibilizar su rechazo al negacionismo y su compromiso con la búsqueda de memoria, verdad y justicia.