Las mayores ventajas son ambientales: como el origen del aceite es una planta, el CO2 que se libera es el mismo que se fijó, por tanto no contribuye al aumento de la concentración del gas en la atmósfera. Además no libera metales pesados ni sulfuros, que contribuyen a la lluvia ácida, y genera menos partículas finas que son peligrosas para la salud