Mientras el régimen de Pinochet acorralaba y asesinaba a sus oponentes políticos después del golpe de 1973, una unidad de propaganda del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido pasó material a la inteligencia militar de Chile y el MI6 se confabuló con un orquestador clave del golpe, según muestran archivos recientemente desclasificados