Alrededor de 3 mil personas marcharon el martes por la comuna de Renca hacia la ex fábrica Kayser para exigir verdad y justicia por los muertos encontrados calcinados en sus dependencias hace un año.
"El que mató a mi hijo lo hizo con dolo, como era negro era un blanco fácil", lamentó Mery Cortez y explicó que al caso de su hijo se suman las consecuencias del "racismo institucional" que han complicado todavía más la investigación.