Según el estudio, los casos de políticos con mayores caídas en la evaluación positiva de su imagen son: Rodolfo Carter (-14 puntos), Evelyn Matthei (-9 puntos), y José Antonio Kast (-8 puntos).
El excandidato presidencial llamó a aprobar la propuesta constitucional para preparar el terreno hacia un futuro gobierno de la colectividad de ultraderecha: "Entrar con un camino pavimentado es muy distinto a entrar por un camino de tierra", señaló.
David Debrott Sánchez es ingeniero Comercial, Licenciado en Ciencias Económicas y magíster en Economía con mención Políticas Públicas. Se ha desempeñado por veinte años en el sector de salud pública, tanto en la Superintendencia de Salud (jefatura de Estudios y Desarrollo) como en el Ministerio de Salud (jefatura del área de Economía de la Salud y de Finanzas de Atención Primaria).
Entre los donantes de la campaña del partido de José Antonio Kast al Consejo Constitucional se encuentra León Cosmelli quien fue condenado por su implicación en el asesinato del general René Schneider en 1970.
Figuras de la ultraderecha como el expresidente estadounidense Donald Trump, el exmandatario de Brasil Jair Bolsonaro, el candidato presidencial argentino Javier Milei o el excandidato presidencial chileno José Antonio Kast dieron su apoyo a la formación de Vox de Santiago Abascal.
El Partido Socialista (PS), el Partido de la Gente (PDG), Partido Demócrata Cristiano (DC), Renovación Nacional (RN), la UDI y el Partido Comunista (PC). obtuvieron datos similares al contar con el apoyo de entre el tres y el cuatro por ciento de los encuestados.
Linares gestionó diversas reuniones con empresarios para apoyar desde Perú a Kast, es decir, posiblemente se habría involucrado en el financiamiento de sus candidaturas y actividad política en Chile
De acuerdo al periodista Álvaro Delgado, el movimiento ultraderechista, de origen mexicano, se encontraría presidido en su capítulo chileno por un asesor de José Antonio Kast
En octubre de 2022, la presidenta del Consejo Constitucional, Beatriz Hevia, afirmó que los cambios que necesita la Carta Magna de 1980, podían efectuarse desde el Congreso, sin necesidad de desarrollar un proceso constituyente.