El descubrimiento se hizo en un depósito de ámbar en Birmania, que se remonta al período Cretácico medio, donde se encontró un enorme despliegue de insectos, plantas y animales perfectamente conservados en resina fosilizada.
Una serie de trabajos en el área revelaron señales del impacto de un meteorito. El hallazgo podría revolucionar las teorías actuales sobre la historia de la Tierra.
Hasta ahora se creía que no habían sufrido mayormente el impacto del asteroide que extinguió a los dinosaurios hace 66 millones de años, pero una reciente investigación mostró que con ellos, casi todos los mamíferos desaparecieron también.
Los investigadores encontraron las impresiones de las garras traseras y delanteras del animal, las que se han preservado desde que la especie anduvo por la región hace unos 50.000 años.