En agosto de 2013 la justicia de la República Dominicana investigaba al nuncio apostólico Josef Wesolowski por pederastia –en su computadora había miles de fotografías y decenas de videos de menores de edad sosteniendo relaciones sexuales con adultos–. El sacerdote huyó de la nación caribeña y buscó la protección del Vaticano, donde ahora supuestamente será juzgado. Sin embargo hay pruebas de que ese sacerdote vive y pasea cómodamente por Roma y se sabe que, de ser hallado culpable, sólo cumpliría siete años en una prisión vaticana.