Manifestación, que reunió a medio millar de personas, prácticamente no alcanzó a realizarse pues fue inmediatamente atacada con el carro lanza aguas. "Imagínense cómo será el conflicto allá en La Araucanía, donde no hay testigos ni prensa", dijo Ivonne Peralta, una de las observadoras de derechos humanos presentes en el lugar.