“La inclusión del delito de tortura en el Código Penal, sin eufemismos, implica el primer paso para reconocer que el Estado, y los agentes del Estado, son los garantes de los derechos de todos y todas quienes habitan en Chile. Y esto significa que, en primer lugar, nos corresponde prevenir la comisión de este delito y que, en caso de cometerse, éste debe ser investigado, sancionados sus responsables y reparadas sus víctimas” señaló Bachelet durante la ceremonia de promulgación de la ley.