Preocupado por la cobertura periodística de la situación venezolana, Arévalo Méndez se detuvo en poner sobre la mesa lo que considera que falta: la policía bolivariana no reprime las movilizaciones de oposición, en las que serían utilizadas armas de guerra y niños. Acusa que hay libertad de prensa y que los agitadores opositores faltan a la verdad con tal de desestabilizar el país.