La Superintendencia de Educación señala que la idea es garantizar que se cumpla la Convención sobre los Derechos del Niño, para así asegurar el desarrollo físico, mental, psicológico y social de los menores. Mientras la Iglesia Católica y la Federación de Colegios Privados ya ofrecen resistencia, organizaciones de la sociedad civil como la fundación Todo Mejora la respaldan.