Los contenidos médicos no fueron el fundamento fáctico del nacimiento de la política represivo prohibicionista hace un siglo, ni lo serán tampoco de esta nueva política de drogas. En este tipo de procesos las “entidades médicas” en general, son más bien los arsenaleros de la operación que ejecutan las dinámicas sociales y los fenómenos políticos que llevan las riendas de la convivencia de los pueblos. Ante que nada somos personas, después médicos, obreros, policías, profesores, o lo que sea.