En 1888 el Reino de Te Pito o Te Henua, representado por Atamu Tekena, celebra un “Acto de Voluntades” con el Estado chileno representando por el Capitán de Corbeta Policarpio Toro, a quien le dice: “a partir de hoy puedes enarbolar tu bandera en el mismo mástil, pero mi bandera en lo alto y tu bandera bajo la mía… al enarbolar tu bandera, Chile, no quedas dueño de esta isla, porque nada te he vendido y nada te he regalado”.