El triunfo de la Revolución Cubana significó una esperanza para los pueblos de América y el mundo, hoy desde la visión de Guillermo Almeyra, marxista argentino y docente de la universidad de París y de la de México, aparece como un proceso legitimo desde su antimperialismo, pero agotada su capacidad inspiradora y de construcción de una sociedad superadora del capitalismo. Los lideres están viejos,la juventud esta ganada por el consumismo, las ultimas medidas estimulan la desigualdad social.