Pienso que una de las más graves distorsiones que vivimos y sufrimos en la civilización moderna, es la separación radical y profunda que se ha establecido entre la educación y el trabajo. No me refiero a lo que suele afirmarse en cuanto a que la educación secundaria y universitaria no preparan adecuadamente para el desempeño laboral requerido por la economía, el mercado o las necesidades del Estado. Me refiero a algo antropológica y socialmente mucho más profundo, pero que nadie observa, critica ni menciona.