Las lenguas reflejan una manera de codificar el mundo. Además del cómo se nombra de manera distinta, cada cosa en cada idioma, la disimilitud de las lenguas estriba en que algunos lenguajes comprenden diferente la vida, y eso se revela en las palabras. Hace tiempo publicamos una nota sobre un peculiar y lamentable caso en Tabasco, México: los últimos dos hablantes de una lengua indígena llamada ayapaneco, evitan comunicarse entre sí porque están peleados –una irónica historia.