INDH constató gravísimas vulneraciones de derechos, entre ellas personas comiendo en el patio inundado con aguas servidas; necesidad de defecar en bolsas plásticas por falta de baños utilizables; ausencia de luz eléctrica y acceso a agua potable durante más de 16 horas al día; y la inexistencia de cámaras de seguridad, lo que ha facilitado golpizas por parte de funcionarios de Gendarmería. Familiares de los internos respaldaron el fallo y exigieron su cumplimiento inmediato.