"El enemigo real está sentado en los directorios de las grandes compañías, en los despachos de los bancos, en los altos mandos militares que hacen carrera con la guerra, en los aparatos mediáticos que fabrican el consenso para la agresión y en todos aquellos que prefieren financiar guerras antes de ir en apoyo de sus pueblos que claman por el hambre, la escasez de vivienda, la falta de salud y de educación".