Milei tiene como objetivo poner fin a la hiperinflación en la economía a través de una caída deliberadamente diseñada en la producción y el consumo que destruya los costos para el capital. Al recortar el gasto del sector público, el empleo y los subsidios para los pobres, pretende aumentar la tasa de explotación para las empresas y, finalmente, aumentar la rentabilidad del capital argentino con el fin de inspirar la inversión.