Las sanciones estadounidenses se producen en un contexto de tensiones por las investigaciones de la CPI, que han incluido órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant. Además, ni EEUU ni Israel son partes del Estatuto de Roma, el tratado fundacional de la Corte, que actualmente, con con 125 Estados Parte, funciona como un tribunal de última instancia para juzgar genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crímenes de agresión.