La araucaria, fósil viviente sagrado para el pueblo mapuche (pewen), resiste En Peligro de extinción tras siglos de declive. La comunidad pewenche de Quinquén lideró una lucha histórica que logró su protección como Monumento Natural en Chile en 1990, prohibiendo su tala. Ejemplo de coexistencia, su conservación es vital para la cultura y biodiversidad.