Los mandatarios demandaron un cese inmediato de las hostilidades y un acceso sin restricciones para la ayuda humanitaria, advirtiendo que el bloqueo de asistencia esencial podría constituir una violación del derecho internacional.
Esta declaración se produce mientras la Franja de Gaza enfrenta una escasez extrema de alimentos y servicios básicos, y un aumento en el número de víctimas civiles, alcanzando al menos 136 muertes en las últimas 24 horas.
¿Cómo no definir a la entidad sionista como un régimen terrorista, una imitación siniestra del régimen nazi, si cada una de sus acciones así lo refleja desde que comenzó su proceso de asentamiento en Palestina a fines del siglo XIX?
Estos bombardeos israelíes, confirmados por el canal hutí Al Masirah, marcan una escalada en la tensa situación regional, especialmente tras la reciente tregua entre Estados Unidos y los hutíes, de la cual Israel no forma parte.
Médicos Sin Fronteras denuncia que los repetidos ataques a instalaciones médicas sugieren un intento sistemático por parte de Israel de hacer inhabitable el territorio palestino.
La Defensa Civil Palestina calificó la jornada como "difícil y sangrienta", informando sobre intensos bombardeos en áreas densamente pobladas como Jabalia y Beit Lahia. Autoridades palestinas indicaron que la mayoría de las personas fallecidas son mujeres y niños.
Los recientes misiles que alcanzaron el principal aeropuerto de Tel Aviv da cuenta de que las Fuerzas Armadas de Yemen están calibrando mejor sus ataques. La defensa que anunció Estados Unidos no pudo contra los hutíes tras el derribo de 7 drones MQ-9 y la pérdida de dos cazas F-18 Super Hornet. En tanto, 60 mil israelíes abandonaron el ente sionista en 2024 -un 81% de ellos colonos de territorios ocupados- y el 40 % de la población considera irse para no volver.
Esta alianza contrasta con la inacción de los Emiratos Árabes Unidos ante crisis humanitarias urgentes, como la situación en Gaza, evidenciando una priorización de los intereses económicos y la hegemonía de Washington
No estamos conmemorando 77 años de una tragedia terminada. Estamos denunciando 77 años de continuidad colonial, limpieza étnica y apartheid. Y reafirmando un principio que ni la fuerza militar ni la propaganda pueden borrar: Palestina tiene derecho a existir. Y su pueblo, a regresar.